“Yo no pedí esta corona. El oro es frío y me pesa en la cabeza, pero mientras sea el Rey tengo un deber. Si he de sacrificar un niño en las llamas para salvar a un millón de la oscuridad… El sacrificio… nunca es fácil, Davos. De lo contrario no sería verdadero sacrificio.”

-Stannis Baratheon.

La furia de la noble casa Baratheon en Juego de Tronos LCG está tan influenciada por el corazón llameante como en las novelas. La noche es oscura y alberga horrores y si R’hllor así lo cree, hincarás la rodilla una y otra vez ante una facción con un trasfondo controlero empujado por los ilustres descendientes de los Reyes de la Tormenta. Una casa de juego híbrido en importancia entre localizaciones y personajes, que resuena a la perfección con aquellos jugadores que han nacido para repartir justicia en los Siete Reinos, conscientes de que para ello lo importante es mantener el poder, sin importar el precio.

De nuevo nos acercamos a esta facción basándonos en su diseño genérico, sin mantenernos en los márgenes de un set en concreto. No olvidéis que el juego está en constante desarrollo y las cartas aquí nombradas pueden quedar obsoletas o desactualizadas, pero el estilo en líneas generales se mantendrá.

Baratheon es una casa híbrida, que en Juego de Tronos LCG ocupa la alternativa que otorga a los jugadores capacidad estratégica en todos los frentes, sin destacar excesivamente en ninguno. El diseño en esta dirección provoca entonces que estemos ante una casa con herramientas de control, con personajes ilustres que suponen una presencia amenazante, y con un gran potencial de expansión y apoyo en importantes localizaciones.

Así, la mayoría de las cartas clave de la facción se encajan en una diversidad estratégica orientada a dominar diferentes aspectos de la partida. Por este motivo, vamos a perfilar el análisis primero dando protagonismo a las mecánicas que aporta la facción y  en cómo sus efectivos participan de ellas.

 

Mecánicas

El giro (o arrodillar)

Baratheon es la casa que trae una de las mecánicas de control de mesa más recurrente en los juegos de cartas de este estilo: el giro anticipado y forzoso de personajes. Los objetivos de estos efectos, evidentemente no podrán participar en retos del modo convencional, puesto que ya estarán inhabilitados para tal propósito al estar arrodillados. Es curioso tener que empezar a perfilar el estilo de la casa con esta característica, porque si bien es la más llamativa de la facción, esta se canaliza a través de la temática R’hllor que al igual que en la saga, ha influenciado en gran medida la percepción ajena y propia de la casa del venado.

Carta Melisandre, pack Caja Básica Juego de tronos LCG 2.0

  • “Melisandre (Caja básica)”: La sacerdotisa roja apareció en la caja básica como el elemento de control por excelencia, no solo de la casa, sino del juego. Máxima representante del juego de arrodillar, que con una batería suficiente de cartas R’hllor es una auténtica herramienta de neutralización recurrente que además hace retos y aporta uno de los iconos más flojos (intriga) de Baratheon. Recordad que su propia entrada en juego activa también su habilidad.
  • “Stannis Baratheon (Caja básica)”: Acompañando al estilo de juego que trae Melisandre, esta versión de Stannis se erige como un auténtico igualador del estado de las mesas a nivel de personajes. Uno de los personajes contra los que es más difícil plantear retos y partidas, y que con el resto de herramientas de la casa puede generar situaciones de bloqueo rival muy difíciles de romper.
  • “Castillo de Rocadragón”: Sirve como ejemplo del poder que puede tener la casa en este aspecto del juego, en una localización capaz de neutralizar para siempre a un personaje.

Las cartas R’hllor

Si bien son gasolina para activar a Melisandre, los efectos de las cartas con rasgo R’hllor son parte importante del dibujo de la casa Baratheon.

Carta Visión en el fuego, pack Caja Básica Juego de tronos LCG 2.0

  • “Visión en el fuego”: Uno de los mejores eventos del juego. Tres copias en el 99.9% de las barajas de la casa. No hay mucho más que decir, destruye manos protegiéndote de las amenazas y además tiene el potencial de arrodillar un personaje en retos gracias a Melisandre. Sería  cuestión de debate pero esta carta puede ser la mayor amenaza con la que los rivales tienen que planificar su fase de retos cuando juegan contra Baratheon.
  • Personajes R’hllor: Hay mucha variedad en el aporte de este rasgo en cuanto a personajes. Suelen ser cartas baratas, generalmente de coste 3, con habilidades puntuales de control, principalmente diseñadas para acompañar a Melisandre.
  • Accesorios R’hllor: Si bien cada vez hay más variedad en este apartado, casi merece todo el protagonismo, como no podía ser de otro modo “Dueña de Luz”. Un auténtico ‘finisher’ que puede hacer de los renombreros de la casa auténticas apisonadoras multireto.

El juego de dominación

Probablemente motivado por las mecánicas de arrodillar, desde el diseño se consideró que Baratheon podía aprovechar esta ventaja para controlar no solo la fase de retos, sino también en la de dominación. Hasta ahora bastante olvidada en este blog, la fase de dominación, que de forma estándar “solo” aporta un contador a uno de los jugadores, es explotada hasta el extremo por esta facción convirtiéndola en muchas ocasiones en una condición de victoria para varios de sus arquetipos.

  • “Cámara de la mesa pintada” es el máximo repreresentante de esta estrategia. Constituye una mecánica de poder pasivo muy potente que fue y seguramente será la forma de ganar de muchos arquetipos de control. A menudo basta con combinar “La mesa pintada” con “El Trono de Hierro” para poner la partida muy cuesta arriba para los rivales si no hay una respuesta rápida por su parte.

Carta El Trono de Hierro, pack Caja Básica Juego de tronos LCG 2.0   Carta Cámara de la Mesa Pintada, pack Caja Básica Juego de tronos LCG 2.0

Baratheon siempre estará marcado por la temática de dominación, con cartas que premien ganarla de uno u otro modo. Algunos ejemplos son personajes como “Gendry” o  localizaciones como “Campamento Norteño”.

El reto de poder

Las características anteriores son las más llamativas, con efectos sobre el juego reiterativos y evidentes en el texto de las cartas que originan un estilo diferenciador. Sin embargo, de un modo intrínseco la casa del venado despunta en un tipo de reto por encima de las demás: el reto de poder. La superioridad en este icono se canaliza también a través de multitud de mecánicas.

Carta La Fortaleza Roja, pack Caja Básica Juego de tronos LCG 2.0

  • “La Fortaleza Roja” es la expresión más clara del dominio que se tiene en este reto. Es uno de los motores de robo más potentes del juego, y lo es porque la casa Baratheon por diseño se coloca en una posición aventajada para lograr su activación. Además el +2 FUE en el reto de poder es  un añadido de gran valor.

De nuevo, asumiendo este poderío, el diseño dota a la casa constantemente de mecánicas que intentan abusar de este reto.

Robert Baratheon (Caja básica)

Carta Robert Baratheon, pack Caja Básica Juego de tronos LCG 2.0

Encorsetar al gran rey Robert en un apartado como un secundario más parece algo imposible. El carismático líder de los ciervos se erige como un aglutinador de todas las virtudes de la casa en uno de los personajes más determinantes del juego.

El diseño de esta carta es premeditadamente potente. En una partida igualada en número de personajes y contando meramente con la fase de retos como camino hacia la victoria, “Robert Baratheon” no tiene rival. Su relevancia tiene su origen en el carácter pasivo de todas sus ventajas. Simplemente el devenir natural del juego incrementa su fuerza a límites en ocasiones ridículos haciendo que su palabra clave, Intimidar, tenga un rango capaz de doblegar a cualquier personaje. El Renombre solo viene a decantarlo como una condición de victoria clara y evidente.

La dificultad de clasificar a Robert es debido a que en realidad apoya todas las mecánicas de la casa. Su Intimidar no es más que una herramienta de giro extra, y su pasiva a su vez lo convierte en un auténtico muro en el reto de poder. También es correcto considerarlo un  finisher ya que robarlo en las etapas finales de partidas empatadas ejerce un desbalanceo a favor del jugador Baratheon muchas veces definitivo.

Baratheon no mata

Si bien no es una mecánica como tal, es algo muy característico de la facción. Es de las pocas casas en Juego de Tronos LCG que parece no va a recibir apenas mecánicas o habilidades de  eliminación de efectivos de la mesa, los conocidos como “removals”. Aquí se engloban no solo efectos de matar, sino de devolver a la mano, descartar, mandar al mazo… El control que ejercen es exclusivamente de estado pero no de eliminación. Es algo muy a tener en cuenta con y contra esta casa, ya que es difícil, por ejemplo que a un Baratheon le rente llevar tramas como “Sentenciados al Muro”.

Costes

Baratheon es fácilmente identificable en su política de costes, fuertemente influenciados por las mecánicas arriba mencionadas. De un modo resumido, la casa no cuenta con personajes

Costes bajos

Así, es sobre todo destacable que por regla general, los personajes R’hllor capaces de reaccionar con “Melisandre (Caja básica)” caerán en el coste 3 (de ser planteados como personajes de coste bajo). Dado que la temática de giro pretende ser una constante en las barajas de la casa, esta situación supone que la mayoría de costes bajos se sitúen en este valor. Ejemplos son la mayoría de cartas de este rasgo que sirven de cargas para Mel: “Seguidores exaltados”, “Selyse Baratheon (Caja básica)”.

Carta Seguidores exaltados, pack Caja Básica Juego de tronos LCG 2.0 Carta Selyse Baratheon, pack Caja Básica Juego de tronos LCG 2.0

El coste 2 parece quedar reservado en su mayoría para personajes con efectos de dominación (“Edric Tormenta“), de menos influencia directa con la mesa, personajes con ventajas compradas a cambio de inestabilidad como “El Chico Luna”, o con efectos activos comprados a costa de estadísticas (“Shireen Baratheon”).

Costes medios

Carta El Bastardo de Canto Nocturno, pack Siempre hay alguien que habla Juego de tronos LCG 2.0

En el oro 4 y 5 los personajes generalmente tienen habilidades de beneficio propio y no de control rival. Esto encaja especialmente bien con las temática de dominación (“Gendry”) y sobre todo con la de supremacía del reto de poder (“Bastardo de Canto Nocturno”). También es muy típico ver aquí al sigilo típico de la casa: “Davos Seaworth (Caja básica)”.

Costes altos

Al final, el control y las mecánicas con efecto en la partida tienen que verse apoyadas por proposiciones de mesa contundentes. Parece redundante volver a hablar de “Robert Baratheon” o “Stannis Baratheon (Caja básica)”. Pero nos hemos dejado al gran “Ser Barristan Selmy”, con una habilidad y unas estadísticas que hablan por sí solas. También es muy mencionable que este coste también parece recibir efectos de control de más potencia, a costa de perdida de eficiencia en estadísticas, como “Selyse Baratheon (Favor de los antiguos dioses)” o “Davos Seaworth (Fantasmas de Harrnehall)”.

Robo

La antes mencionada “Fortaleza Roja” es la fuente de cartas más estable de la casa, pero no la única. De nuevo premiando diferentes vertientes del juego aparecen cartas como “Armería de Tobho Mott”, o las Perspicacias de la otra versión de “Melisandre (Proteger el reino)” o el “Chico Luna”. Aún así, el predominio de la “Fortaleza roja” es claro y la principal fuente de cartas de la casa.

Economía

Baratheon no es una casa con potentes fuentes de ingresos en comparación con otras. El “Campamento Norteño” parece idóneo solo para algunos arquetipos, pese a que ganar la dominación debería ser una tónica habitual en casi todos los mazos competitivos de la casa. Esta situación le coloca en clara desventaja con las localizaciones equivalentes de coste 2 que aportan otras casas.

De forma tangencial han recibido una alternativa de ingresos basada en las tramas Reino, con “El Tambor de Piedra”. Una localización no-limitada pero con una evidente, de nuevo, inestabilidad.

Debilidades

El punto flaco de Baratheon responde principalmente al mal endémico de los diseños híbridos. Ni van a tener los personajes de coste alto más potentes, ni van a ser los que mejor ejerzan el control de mesa (el control basado en el giro no es definitivo), ni van a ser los que localizaciones más potentes tengan. Pueden orientar su estilo de juego a cualquiera de estos vértices, pero contra arquetipos similares parten con desventaja.

Es mencionable también la penalización de costes que suelen suponer las cartas R’hllor, a excepción de Melisandre. Este rasgo parece estar destinado a teñir todos los mazos Baratheon de mecánicas controleras, de evidente potencia, pero que a nivel de construcción rellenan las barajas de costes ineficientes, especialmente en cuanto al coste 3. Esta situación se hace notar cuando el azar atasca la economía y es difícil ser eficientes con el despliegue en reclutamiento. Además hacen difícil la inclusión de costes por debajo de 2 ya que el sector de personajes pequeños queda ocupado. Por otro lado, el sobrecoste de estas cartas solo queda justificado por una habilidad “one-shot”, donde el personaje deja de tener nada especial una vez ha entrado en juego.

Si bien la temática de giro no es para nada despreciable, de gran efectividad contra mazos basados en grandes personajes, existen mecánicas y estilo de juego bastante comunes que disminuyen bastante su capacidad controlera. El counter más evidente se aprecia en las habilidades de “levantar” personajes como podrían ser las de la “Plaza del Orgullo” o “Randyll Tarly”. Pero también sufren contra mazos capaces de meter a sus efectivos sin pasar por reclutamiento, con emboscadas como las de “El Perro”; o que incluso solo aparezcan en retos, con efectos como el de “Lecho de Pulgas”.

¿Jugar Baratheon?

Su condición de casa híbrida es también un buen motivo para elegir esta facción. Escogiendo esta casa como acercamiento inicial a Juego de Tronos LCG y con una baraja tipo, se puede explorar toda la riqueza de arquetipos que ofrece el juego, en su justa medida. Una vez pasada la frontera del aprendizaje, la mezcla de arquetipos es idónea para jugadores que disfruten del potencial de influir en la partida en varios frentes.

El trasfondo basado en el giro, y el motor de robo decente, la convierte en una opción que encaja perfectamente con los amantes del juego típico de planificación y control. Jugar Baratheon suele requerir una gestión de recursos minuciosa e inteligente, que exprima al máximo las pequeñas ventajas de control puntuales para acabar ganando contador a contador.

Para jugadores con un gran sentido de la justicia, pero sobre todo, con un corazón ardiente.